Según un reporte del portal www.elportavoz.net un grupito toma las decisiones de colocar los turnos a cambio de dadivas.
SANTO DOMINGO.-Inspectores de la Dirección General de Migración (DGM), que prestan servicio en el Muelle de Haina denunciaron este lunes la existencia de una mafia por parte de Supervisores del organismo, que estarían negociando los turnos en el listado de los empleados, a quienes ponen presente sin trabajar a cambio de dinero, perjudicando a otros.
Explican que los supervisores estarían involucrados en prácticas corruptas, favoreciendo a ciertos inspectores de Migración en el referido muelle a cambio de dinero, afectando a los demás empleados que son obligados a laborar turnos por encima del tiempo que le corresponde.
“Ellos los supervisores son los encargados de controlar los horarios y la asistencia y marcan como presentes a inspectores que no están realizando sus labores,” manifestaron los quejosos.
Agregaron que esa práctica nociva no solo afecta la imagen de la institución, sino que también obliga a otros inspectores a trabajar turnos extra y jornadas corridas, excediendo el tiempo estipulado en sus horarios laborales normales.
Los empleados de Migración en Haina señalaron que esta situación les perjudica directamente, ya que el exceso de trabajo no solo agota su capacidad física y mental, sino que también genera un ambiente de injusticia y abuso laboral.Nosotros pedimos de manera inmediata la intervención del nuevo director de la Dirección General de Migración, el Vicealmirante Luis Rafael Lee Ballester, para que tome cartas en el asunto y desmantele la red mafiosa de corrupción que operan en estos momentos los supervisores del muelle de Haina”, apuntaron.
Los inspectores exigen, asimismo, que se garantice un ambiente de trabajo justo y equitativo para todos los inspectores de la DGM, sin favoritismos ni prácticas corruptas que perjudiquen a los empleados que cumplen con su deber de forma correcta. Se preguntan también del porqué en un muelle tiene que haber más de cinco supervisores, haciendo nada.
